Un acogedor salón con un sillón, una mesa auxiliar, plantas en macetas y una gran ventana por la que entra la luz del sol. Las paredes verdes, las plantas frondosas y las suaves cortinas crean un ambiente tranquilo y acogedor.

Autora Claudia Redlinger W

Elegir a un terapeuta puede parecer una decisión sencilla… hasta que empiezas a buscar. Hay tantas opciones, enfoques, estilos, títulos, tipos de terapia… que muchas veces terminamos sintiéndonos más confundidas/os que antes de empezar.

Porque no se trata solo de elegir a un profesional, sino de abrir tu mundo interno, tus heridas, tus emociones… a alguien que, ojalá, pueda caminar a tu lado con respeto y sin juicio.

Entonces, ¿cómo saber si una persona es la adecuada para acompañarte en tu proceso terapéutico?

No busques perfección. Busca conexión.

Muchas personas escriben preguntando qué tipo de terapia es “mejor”, si es mejor una formación u otra, si deberían buscar a alguien que haya pasado por lo mismo que ellas/os…

Y aunque la formación importa (y en Somos Terapia cuidamos que cada profesional esté bien preparado), lo más importante en un proceso de acompañamiento es la presencia que esa persona te ofrece.

¿Te sientes escuchada/o, comprendida/o, en calma?

¿Sientes que puedes ser tu misma/o, incluso en tus partes más dolorosas?

Ahí empieza la verdadera terapia.

Escucha tu cuerpo al leer su perfil

En Somos Terapia encontrarás terapeutas de muchos enfoques: psicoterapia junguiana, terapia cognitivo-conductual, sistémica, EMDR, pero también otras más integradoras o alternativas como IFS, constelaciones, reiki, breathwork o terapias energéticas.

No hace falta entender cada una en profundidad. Pero sí puedes observar qué te mueve por dentro cada perfil, cómo te sientes al leer su forma de trabajar, si algo en ti dice: “me da curiosidad” o “me da paz”.

También puedes ver si ofrecen una sesión exploratoria gratuita o mirar algún video donde se presenten. A veces, ver y escuchar a esa persona es suficiente para sentir si su energía resuena con la tuya. No lo decidas solo con la cabeza. Siente si eso te va bien.

Rompiendo mitos comunes

Hay muchas ideas equivocadas sobre cómo debería ser la relación con une terapeuta:

  • “Tiene que caerte bien desde el primer segundo.”

  • “Si no lloras o no sientes algo muy fuerte en la primera sesión, no sirve.”

  • “Si le funciona a mi amiga/o, también me va a funcionar a mí.”

  • “Si pagas una sesión y no sigues, es dinero perdido.”

Nada de eso es cierto.

✨ A veces conectar lleva tiempo.
✨ Lo que le sirve a una persona, puede no ser para ti.
✨ Y pagar una primera sesión no es perder dinero: es una inversión en ti, en permitirte darte ese espacio.

No hay un camino único, hay un camino que es tuyo

Quizás vienes de una terapia más racional y ahora necesitas algo más corporal. Tal vez ya probaste muchas cosas y lo que buscas es un lugar donde simplemente ser, sin tanto análisis.

Está bien.

Tu historia necesita un lenguaje que le haga sentido. A veces eso implica abrirte a terapias que no conocías. O volver a lo simple. O combinar enfoques.

En Somos Terapia creemos en la diversidad, porque cada persona tiene un proceso único.

Algunas preguntas que puedes hacerte antes de elegir

  • ¿Qué estoy necesitando en este momento de mi vida?

  • ¿Siento que necesito hablar, sentir, mover, comprender, sanar el cuerpo…?

  • ¿Me siento abierta/o a algo nuevo, o necesito algo más estructurado?

Y también puedes preguntarle directamente a tu terapeuta:

  • ¿Cómo trabajas?

  • ¿Qué tipo de enfoque usas?

  • ¿Cómo acompañas cuando aparecen emociones fuertes?

  • ¿Qué herramientas incluyes en el proceso?

No tengas miedo de hacer preguntas. No hace falta que sepas todo sobre psicología. Solo necesitas sentir claridad, calma y cuidado.

La relación terapéutica no es mágica, pero puede ser profundamente transformadora

No idealices. No esperes que tu terapeuta tenga todas las respuestas. No siempre vas a salir de cada sesión “mejor”. A veces el proceso incomoda, remueve, te hace replantear.

Y eso también es parte de sanar.

Pero si sientes que esa persona te sostiene con calidez, que puede estar contigo en el dolor sin exigencias ni juicio, quizás ahí esté el espacio que estabas buscando.

Muchas personas sienten desde la primera sesión una semilla de conexión, una sensación de alivio, de poder hablar sin filtro. Esa sensación de “acá puedo ser yo”. Y eso ya es una señal poderosa.

Si estás buscando acompañamiento, estás en el momento perfecto

Buscar ayuda no es debilidad. Es una forma profunda de autocuidado.

En Somos Terapia puedes explorar distintos perfiles y escuchar tu intuición. No hay una única forma de sanar. Hay una forma auténtica de hacerlo. Y esa empieza por elegir desde vos.

Descubre aquí terapeutas que pueden acompañarte en tu camino.

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