Autora: Terapeuta Claudia Redlinger W
Sanar el Trauma
Vivimos con la idea de que la libertad es poder elegir, movernos, decidir. Pero hay un tipo de libertad más sutil, más profunda… y a menudo más difícil de alcanzar: la libertad interior que se consigue a través de sanar el trauma.
Muchas personas llegan a terapia sintiendo que todo está “bien” desde fuera, pero dentro hay una sensación de encierro, de repetición, de no poder ser realmente quienes son. Una especie de prisión invisible.
Y cuando exploramos con cuidado, con respeto, descubrimos que muchas veces esa sensación no es más que el eco de un trauma no integrado.
Cuando hablamos de trauma no nos referimos solo a grandes eventos. El trauma también puede ser silencioso: un padre emocionalmente ausente, una infancia en la que no podías mostrar tus emociones, una vida en la que aprendiste a adaptarte antes que a expresarte.
Desde la mirada terapéutica que compartimos en Somos Terapia, entendemos el trauma como una desconexión: de uno mismo, del cuerpo, de las emociones, de la esencia.
Y cuando esa desconexión se vuelve norma, dejamos de vivir desde lo que somos y empezamos a vivir desde lo que creemos que deberíamos ser.
La sombra y la parte exiliada
Carl Jung afirmaba que aquello que negamos de nosotros mismos no desaparece, sino que se esconde en la sombra. Si te interesa conocer más sobre su enfoque, puedes leer más sobre la psicología analítica de Carl Jung en la web de la Fundación C.G. Jung.
En el enfoque de trabajo con partes (IFS), hablamos de estas dimensiones internas como fragmentos de tu historia que se quedaron congelados en un momento de protección.
Y vivir desde el trauma es justamente eso: vivir desde una parte que aprendió a sobrevivir, pero no a florecer.
Es por eso que sanar el trauma es tan importante porque, porque si no seguimos este estado de supervivencia en el que el sistema nerviosos está desregulado, nuestro cuerpo, mente y emociones están alerta de lo que puede pasar y eso es como un bloqueo hacia nuestra escencia.
La sombra en este caso o parte exiliada nos habla de estas partes oscuras donde se guarda tanto dolor que tendemos a distanciarnos de ellas para seguir esta superviviencia, mientras que lo que necesitamos es verlas, conocerlas y aceptarlas para integrarlas y así sanarlas.
Señales de que algo dentro quiere liberarse
Quizás te identificas con alguna de estas frases:
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“No sé quién soy cuando no estoy cuidando de los demás.”
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“Siento que siempre tengo que estar alerta.”
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“Por más que cambio de trabajo o de pareja, vuelvo a sentir lo mismo.”
Son pistas de que hay algo en tu interior que busca un espacio seguro para expresarse. Una voz silenciada. Un anhelo de volver a ti.
Cultivar consciencia para sembrar libertad
La buena noticia es que sí se puede volver. No hay fórmulas mágicas, pero sí caminos amorosos.
Aquí algunas formas de empezar:
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Escucha tu cuerpo. A veces el trauma habla con tensión, insomnio o fatiga. Tu cuerpo no miente.
Tu cuerpo te comunica parte de esto que está pasando dentro de ti, en vez de intentar callar a los síntomas debemos escucharlos y entender de dónde vienen y porqué están ahi para poder sanarlos.
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Permítete sentir. Sin juicio. Sin querer arreglar todo de inmediato.
Entender tus emociones, tomaras como guía, te permitirá entenderte mejor.
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Haz preguntas con cariño. Intentaos acompañarnos desde la autocompasión, desde la curiosidad y entendimiento.
¿Qué parte de mí está reaccionando así?
¿Qué necesita?
¿Qué historia estoy repitiendo sin darme cuenta?
Estas preguntas no buscan respuestas perfectas, sino abrir espacio. Y en ese espacio nace algo nuevo.
Pero son el primer paso hacia sanar el trauma, un espacio de entendimiento, de seguridad y de crecimiento.
Ejercicio sugerido: Una carta desde tu parte libre
Tómate un momento en silencio. Respira. Conecta con tu interior.
Imagina que dentro de ti vive una parte que no fue herida. Una parte sabia, libre, llena de luz.
Desde esa parte, escribe una pequeña carta para ti:
“Querida (pon tu nombre):
No estás sola. Yo sigo aquí, debajo de todo el miedo, de las dudas, de las historias.
Estoy lista para ayudarte a soltar lo que ya no necesitas.
Podemos volver a empezar, sin presión.
Con amor,
Tu yo esencial.”
Guarda esa carta. Léela cuando sientas que olvidas quién eres.
Y si estás en un momento en el que sientes que quieres empezar a liberar lo que ya no te pertenece, quizá es hora de dar ese primer paso.
En Somos Terapia creemos en acompañarte desde el respeto, la presencia y la profundidad.
Encuentra aquí un terapeuta que camine contigo
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